Paula Ríos, Tú Rockcito y «Una noche de fantasmas y otros divertimentos»

Paula Ríos es una de las figuras más conocidas y apreciadas de la música para niños de Colombia. Sus conciertos y discos –concebidos tanto para los más chicos como para sus familias—son una experiencia fuera de lo común, entre otras cosas por el género musical que proponen: el rock.

Con Tú Rockcito, el grupo que dirige desde el año 2008, Paula ha grabado los discos Somos ruidosos, De la cuna a la jungla y Rockcitis aguda, y también el devedé Rockcitis aguda en vivo. Visitar el canal de Youtube del proyecto y ver los divertidos videos de sus canciones Los dinosaurios, Despeinados, El lobo barrigón y Ahí estás, entre otras, es toda una experiencia. La banda está integrada, además de Paula como cantante, por Daniel Cadena (guitarra y bajo), Leonardo Aranguren (guitarra), Felipe Gutiérrez (guitarra), Ángela Alonso (percusión y coros), Camilo Vera (bajo), Sandra Parra (chelo y coros) y Sofía Elena Sánchez Messier (guitarra, ukelele y coros).

Para la Fundación Cuatrogatos ha sido un gusto trabajar con Paula y con Daniel Cadena, en medio de la cuarentena impuesta por el Covid-19, en el proyecto para niños Una noche de fantasmas y otros divertimentos, en el que participa también María del Sol Peralta y su grupo Cantaclaro. Esta propuesta –que combina rock, canciones tradicionales, poesía, danza y animaciones digitales— formará parte de la programación del evento Palabra Viva Weekend y se transmitirá por streaming a partir del domingo 31 de mayo (7:00 p.m. de Miami; 6:00 p.m. de Colombia), por el Facebook y el canal de Youtube de la Fundación Cuatrogatos.

Para saber más sobre Paula Ríos, su carrera y su relación con el público infantil, le hicimos esta entrevista.

¿Cómo llegaste a la música?

Los recuerdos más antiguos que tengo siempre están relacionados con querer ser cantante. Aunque en mi familia no había artistas ni estaba cerca de ese medio, yo sentía una pasión inmensa por la música. Mis primeros maestros fueron los cantantes y la radio. En la radio encontré muchas opciones para escuchar, para desarrollar el oído y para antojarme de algunos sonidos que de alguna manera son referencia en mi vida. No estudié música. Me habría gustado, pero en esos años la gente todavía tenía muchas reservas sobre dedicarse profesionalmente a esta carrera. Así que empecé a estudiar Ingeniería textil e hice toda la ciencia básica hasta que un profesor de química me preguntó qué hacía ahí, si yo sabía para qué servía y lo que quería hacer. Entonces nunca más volví, me dediqué a estudiar mucha música por mi cuenta y temas relacionados con la educación y la educación infantil musical, a trabajar con niños. Realmente los niños han sido mi gran escuela en la música.

¿Cuándo y cómo surgió Tú Rockcito?

En 2007, a causa de un desamor, llegué a vivir a Bogotá (soy de Medellín). Aunque yo era profe de niños, hacía música para grandes exclusivamente. Llegué con un disco bajo el brazo y pude sacarlo con una gran disquera. Pero me encontré con problemas de esa industria que no se correspondían en nada con la idea que tenía en mi mente sobre el placer de hacer música. Por casualidades del destino empecé a trabajar en Espantapájaros con Yolanda Reyes y me enamoré de la manera como los libros y la literatura transformaban la vida de los niños. En medio de ese ambiente comencé a tener otro tipo de diálogo con los niños, a componer con ellos en las clases. Por mi voz ronca los niños me decían “la profe roquera” y las canciones que creaba para ellos empezaron a sonar a algo que me gustaba.

En esa misma época conocí a Daniel Cadena, quien es ahora mi pareja. A él le mostraba las canciones que concebía para los niños. Daniel las grababa en el estudio, las producía y me las devolvía superroqueras. Él es guitarrista eléctrico, actualmente toca con Carlos Vives, pero toda su historia como músico está marcada por el rock pesado. En un principio ese sonido tan poderoso que le daba a mis temas infantiles me asustó un poco, pero a la vez me fascinaba. Una vez le comenté: “Esto es como un rock chiquito, como un rockcito”. Y así surgió nuestro grupo.

¿Por qué un grupo de rock para niños?

Siempre que nos entrevistan digo: “¿Y por qué no un grupo de rock para niños?”. También podría ser un grupo de salsa, de reggae o de son cubano. La respuesta es: porque el rock hace parte de nuestros universos musicales, porque siempre me gustaron las voces roncas y distorsionadas de sus intérpretes, sus guitarras enérgicas. Tú Rockcito es resultado de esa música que nos gusta a Daniel y a mí, que nos ha marcado y que podemos interpretar naturalmente. En un momento de mi vida me “peleé” con mi ronquera, no me gustaba mi voz, pero finalmente la acepté como parte de mi música. Tú Rockcito ha sido la reivindicación de nuestras preferencias y búsquedas artísticas; intentamos poner todo eso en las canciones infantiles y buscar que sean lo más divertidas, creativas y poderosas para los niños y sus familiares que nos escuchan.

Desde la experiencia de los conciertos y los discos de Tú Rockcito, ¿cuál es la relación de los niños con este tipo de música?

Creo que los niños llegan con prejuicios a nuestros conciertos cuando los adultos han sembrado ese tipo de prevenciones acerca del rock. Pero cuando llegan sin predisposiciones, sin saber con qué se van a encontrar y de pronto descubren una formación roquera, un concierto ruidoso de verdad, la experiencia resulta bastante positiva. Primero, porque nuestros conciertos y discos están pensados con mucho esmero para que los chicos se sientan protagonistas de lo que hacemos. Cuidamos las letras y la música, las puestas en escena, los videos, para que los niños y sus familiares se sientan importantes e incluidos. Buscamos conectar con nuestro público para que se sienta abrazado y querido. El rock tiene algo especial: es libertad, y los niños sienten una especie de liberación con las canciones y los conciertos, se despeinan, saltan, cantan, bailan. Y a veces los papás también. Algunos chicos dicen que sus papás los “usan” para ir a los conciertos infantiles de Tú Rockcito.

¿Cómo ha sido preparar con Daniel Cadena, María del Sol Peralta y la Fundación Cuatrogatos, en medio de una cuarentena, el proyecto Una noche de fantasmas y otros divertimentos?

Preparar este proyecto ha sido una aventura con mayúsculas. Estuvimos tres semanas dedicados de lleno a las grabaciones y la producción de las canciones, a crear los videos, todo desde la casa y acostándonos a veces a las cuatro de la madrugada. Creo que logramos estructurar un guion que conecta los lenguajes propios de María del Sol y el grupo Cantaclaro con los de Tú Rockcito, teniendo como base el alma de la Fundación Cuatrogatos. Ha sido una experiencia muy bonita: nos hemos sentido muy felices, nos hemos divertido muchísimo. Hemos reunido rock, monstruos y arrullos: todo lo que tiene la noche. Espero que niños y adultos lo disfruten y que descubran que lo que ven fue hecho desde nuestros hogares, con mucho empeño y cariño.

Paula Ríos, como bruja, en un fotograma de «Una noche de fantasmas y otros divertimentos».

Siete de las canciones que incluyen en el proyecto –las interpretadas por ti—parten de poemas de poemas de Antonio Orlando Rodríguez. ¿Fue difícil ponerles música?

La historia con estos poemas del libro El rock de la momia y otros versos diversos data de mucho tiempo atrás. En el 2009 conocí este libro en un curso de vacaciones que hicimos en Espantapájaros y alguien me recomendó que hiciera algo con él. Lo empecé a trabajar con una alumna que se llama Sara Santacruz y fue muy sencillo empezar a cantar esos poemas. Desde que se leen, uno siente la música, siente cómo las palabras saltan y tienen vida, y siente empatía por los personajes del libro.

Rock y monstruos: ¿qué puede esperarse de esa combinación?

Rock y monstruos son una combinación explosiva. Los niños van a sentir mucha pasión por este proyecto, van a sentir cariño y empatía por la bruja, por el muerto viviente, por el jinete sin cabeza.

¿Por qué escogiste a los niños como público principal de tu trabajo artístico?

Siempre he sentido que los niños fueron los que me eligieron a mí. Eso fue lo que le dio una vuelta total a mi vida y a mi carrera artística. Me gradué de un colegio normalista, donde se forman las personas que quieren dedicarse a la pedagogía, pero yo no deseaba eso. Te voy a contar una anécdota. Una vez llegué al Colegio de Música de Medellín y Marta Agudelo (que es la mamá de Tita Maya, una figura muy importante en la escena musical infantil en Medellín) me dijo: “Usted, chiquita, ¿sabe cantar”. “Sí, señora”. “¿Sabe tocar guitarra?”. “Sí, señora”. “Pues desde el sábado es mi asistente en la clase de bebés: la espero a las siete de la mañana”. Imagínate: yo tenía diecisiete o dieciocho años y no quería ir un sábado a trabajar tan temprano con bebés. Pero eso cambió mi vida. Aunque intenté alejarme de la educación y de los niños, con el tiempo terminé dedicándome a ellos y sintiendo un placer que nunca había sentido por mis canciones y mis proyectos.

¿Alguna vez te has arrepentido de esa elección?

Nunca he dudado de esta decisión después del 2007. Antes dudaba, pero ese año tuve la certeza de que los niños y sus familias eran mi público. Un público que me ha hecho sentir cosas únicas. Cantar para ellos es el honor y el placer más grande de mi vida.

4 pensamientos en “Paula Ríos, Tú Rockcito y «Una noche de fantasmas y otros divertimentos»

  1. Rock para niños, eso suena muy bien. Voy a buscar sus videos en YouTube. Gracias por el trabajo que hace Cuatrogatos para descubrir cosas distintas el la literatura y el arte para la infancia

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