Con motivo del 2 de abril, Día Internacional del Libro Infantil: Andersen y los «emperadores» contemporáneos

Ilustración de Vilhelm Pedersen para la primera publicación de "El traje nuevo del emperador", de Hans Christian Andersen, en 1837.

Ilustración de Vilhelm Pedersen para la primera publicación de «El traje nuevo del emperador», de Hans Christian Andersen, en 1837.

Por Iliana Prieto

El primer libro que recuerdo como mío, quiero decir que fue un regalo especial para mí, era una edición muy linda de cuentos de Hans Christian Andersen. Tenía ilustraciones a colores y una carátula brillante y, por supuesto, reunía varias de las historias más conocidas del autor. Casi todas, menos una, me hacían llorar o me ponían triste, a pesar de que apenas tenía cuatro años: El traje nuevo del emperador.

De aquel bello libro, este cuento era el único que me provocaba risa, y es precisamente al que me voy a referir en este 210 aniversario del natalicio del gran autor danés.

Como es natural, con aquella edad yo no podía entender el alcance de la historia, pero me daba alegría el momento en que el emperador y todo su séquito de adulones quedaban al descubiertos con una simple verdad, lanzada por un chico del pueblo. Podría afirmar que fue la primera lección que recibí sobre la vanidad.

Lo significativo es la vigencia de ese cuento de Andersen publicado originalmente en Estocolmo, en 1837, como parte de la colección Cuentos de hadas contados para niños. Hoy día, no hay que esforzarse mucho para encontrar un montón de fatuos, superficiales y hasta un poco ridículos seres humanos que crecen y proliferan como la hierba mala a nuestro alrededor. Ellos no exhiben trajes invisibles, pero presumen y se sienten más valiosos por todo lo material que han adquirido: desde una prenda de vestir con una marca grabada y visible (el equivalente al hilo de oro del traje del rey tonto) a un flamante carro de lujo, que a veces viven para pagar. O aquellos que se «inflan» porque ocupan un puesto, o salen en la pantalla chica y se relacionan con políticos o millonarios. Hay una gran variedad de expresiones de ese vacuo sentimiento, que se ha convertido en un sello distintivo de nuestra época. Lo que más admiro de Hans Christian Andersen es su sensibilidad para exponer las flaquezas humanas de todos los tiempos.

No dudo de la capacidad agorera de Andersen. Quién sabe si presintió que cientos de años después de su emperador, la estupidez de los hombres alcanzaría tal magnitud. El caso es que al parecer esas “pobres personas” nunca leyeron el cuento. ¿O será que no lo entendieron? Cualquiera que sea la razón de tantos “emperadores” poblando el mundo en que vivimos, ellos le otorgan a este clásico una actualidad insólita.

Tal vez sería una buena idea contarles la historia cada vez que nos topemos con ellos, así, como por casualidad, a ver si llegan a comprender algo… Bueno, ya sé que sería una obra titánica, pero valdría la pena.

 

Iliana Prieto, escritora cubana radicada en Estados Unidos, ha publicado libros para niños y jóvenes como Querido diarioLa princesa del retrato y el dragón rey, La magia del amor y Juicio a tres brujas. Este año la editorial Panamericana de Colombia dará a conocer su obra Mi nueva familia.

Un pensamiento en “Con motivo del 2 de abril, Día Internacional del Libro Infantil: Andersen y los «emperadores» contemporáneos

  1. Hay farsantes, descendientes directos de los pillos que embaucaron al Rey Desnudo contado por Andersen, que publican cuentos sin palabras, sin ideas, sin trama, sin personajes, sin imágenes, sin humor… en resumen, que se limitan a enviar a los editores páginas blancas advertidos de (y, eventualmente, advirtiéndoles) que los tontos no ven el texto. Esos pillos publican sus “libros” con la misma advertencia en la contratapa. Y allá van críticos, libreros, bibliotecarios, padres y abuelas a comprarlos y a ofrecerlos a los chicos. Solo algunos pequeños se atreven a gritar: “¡El libro está vacío!” como mismo aquel niño del cuento gritó: “¡El rey está desnudo!”. Pero contrariamente al cuento de Andersen, son pocos los que escuchan y se ríen de los embaucados.
    http://elpajarolibro.blogspot.fr/2015/04/dia-internacional-del-libro-ideas.html

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