Entrevista con Oneyda González, autora de “Severo secreto. Una biografía coral sobre Severo Sarduy” (Rialta Ediciones)

Gustavo Pérez Fernández y Oneyda González, estudiosos de la vida y la obra del escritor cubano Severo Sarduy.

El domingo 11 de junio a las 5 de la tarde en Artefactus Black Box se recordará al escritor cubano Severo Sarduy (Camagüey, 1937-París, 1993) con la presentación del libro Severo secreto, de Oneyda González, una biografía coral publicada por Ediciones Rialta, que reúne testimonios de personas que conocieron al autor en su infancia y juventud y, también, de investigadores que han estudiado su obra. Ese mismo día se exhibirá el documental homónimo codirigido por González y Gustavo Pérez Fernández.

El evento ha sido organizado por la Fundación Cuatrogatos y Artefactus Cultural Project como parte de la muestra Queer Showcase. A propósito de ambas presentaciones entrevistamos a Oneyda González para conocer más sobre la figura del autor de las novelas Cobra, Colibrí y Pájaros de la playa, los poemarios Flamenco, Big Bang y Un testigo perenne y dilatado y de los ensayos Escrito sobre un cuerpo, Barroco y La simulación.

¿Por qué el interés en Severo Sarduy? ¿Cuál es la importancia de este autor en la literatura cubana?

Siendo camagüeyanos, para Gustavo y para mí fue un impacto descubrir a Severo Sarduy: su talento y su enorme simpatía. Y surgió la pregunta: ¿por qué el silencio alrededor de su nombre, incluso en su ciudad natal? Personas que habíamos estudiado literatura, no sabíamos de él. Y era una ausencia rara, porque la información estaba allí, a la vuelta de un archivo. Solo había que caminar hasta un estante, para encontrar algunos de sus libros.

Desde su adolescencia Sarduy había figurado en grupos literarios camagüeyanos, y más tarde en La Habana, donde se estableció a finales de los años 1950, para estudiar medicina. Allí gana una beca para estudiar Arte en la Escuela del Louvre, y viaja a París a finales de 1959. La ciudad europea lo acoge, le brinda un entorno afectivo y las condiciones para crear. Así es que, como él decía, se “fue quedando”.

Su talento lo llevaría a formar parte del círculo de la revista literaria Tel Quel, uno de los más brillantes grupos culturales franceses del siglo XX. Aunque Sarduy murió sin haber regresado a la isla, siempre estuvo al tanto de lo que pasaba, a través de sus amigos y de sus familiares, tanto en Camagüey como en La Habana, donde dejó afectos que cultivó hasta el final de su vida.

Otros intelectuales han tenido la idea de hacer visible su obra en Cuba: entre ellos el investigador camagüeyano Desiderio Navarro, quien organizó el evento Severísimo y publicó una breve tirada de la novela De dónde son los cantantes (2005); la escritora y pedagoga Maggi Mateo, quien ha escrito sobre su obra y ha trabajado en su divulgación desde la Universidad de La Habana, y la dramaturga Nelda Castillo, fundadora del grupo El Ciervo Encantado, quien se ha inspirado en su obra, incluyendo en las representaciones al propio Sarduy. Todo eso fue creando en Cuba un interés sobre él, que ha influido en la obra de generaciones recientes.

En aquel momento (2003), un grupo de intelectuales de Camagüey colaboró para un volumen de textos sobre su obra, acompañados por breves entrevistas a familiares y vecinos que lo conocieron en su infancia y juventud. Experimentar la simpatía que genera Severo, en estos primeros acercamientos, fue suficiente motivación para nuevas entrevistas, con la finalidad de grabarlas y hacer un documental.

Severo fue pintor, poeta, narrador, dramaturgo y periodista. Y fue también un profesional de la radio francesa, para la que escribió por más de treinta años, y donde condujo programas dirigidos a la divulgación de la literatura hispanoamericana, en tiempos en que él era ya una figura conocida en Suramérica. Conocedor y crítico destacado de la artes plásticas, su trabajo como pintor es “curioso y original”. Considerado creador del Neobarroco en la literatura, su obra es esencialmente cubana, y fue reconocida con la Beca Guggenheim y el premio Médicis.

Me gustaría insistir en que, pese al silencio, los libros de Sarduy llegaban a manos de sus amigos y familiares en Cuba. Que siempre tuvo lectores, y que este libro sobre su vida y obra tuvo precedentes tan valiosos como La ruta de Severo Sarduy, del crítico y ensayista cubano Roberto González Echevarría; Cartas a mi hermana en La Habana, de su hermana Mercedes Sarduy, y que, recientemente ha aparecido un nuevo volumen, que vincula lo literario y lo biográfico: Príncipes del Puerto: Severo Sarduy y Clara Niggemann, del profesor y crítico cubano Enrico Mario Santí.

¿En qué manera se complementan el libro y el documental?

Hay una evolución entre las entrevistas hechas para el libro y las que pude hacer más adelante. En 2015 el proyecto para el documental obtiene la Beca de Investigación Amigos de la Biblioteca de Princeton, que nos dio acceso al archivo de Severo Sarduy recién llegado a esa universidad. A estas alturas, Gustavo se había sumado a la investigación y ya teníamos algunas entrevistas rodadas en Camagüey y La Habana. El diálogo entre los dos, la idea de construir un rostro como había intentado en el primer libro, fue creciendo y tomando forma audiovisual.

El libro incluye nuevas entrevistas: las de la escritora Alma Flor Ada, vecina y amiga de Sarduy del Instituto de Segunda Enseñanza en Camagüey; el poeta, investigador y ensayista Luis Álvarez; el periodista Ramón Chao, colega de Sarduy en la Radio Francesa; la poeta y académica cubana, lectora y amiga Lourdes Gil y el destacado investigador Roberto González Echevarría, amigo personal de Severo Sarduy

¿Qué otras figuras de la literatura y cultura cubana les gustaría investigar en el futuro?

Disfrutamos mucho la investigación (somos muy curiosos), pero en el presente yo estoy buscando entender mi nuevo entorno, encontrar interpretaciones entre narrativas y líricas, que poco a poco irán tomando forma. Gustavo, por su parte, está muy centrado en la fotografía fija, que ha sido su pasión por muchos años.

¿Qué encontrarán los lectores en el libro y en el documental?

En el documental se encuentran imágenes insustituibles: sucesivos rostros de un hombre, y de una historia que todavía nos afecta. En los dos sentidos de la palabra afección: porque nos hiere, pero a la vez nos toca el alma delicadamente, mientras nos muestra caminos enaltecedores a través de una biografía específica, la de Sarduy. El hombre, las ciudades, lo humano de un carácter, revisitado por gente que lo conoció y documentan ese rostro y esas voces: esa búsqueda superior. Y también hay risa, mucha risa, tras algunas conmovedoras lágrimas.

En el libro hay una expansión al detalle de todo eso, y una configuración más precisa de cada personaje narrador, puesto que cada entrevistado es por sí mismo un héroe de su vida. No sobre un pedestal, sino de esos que dejan la clave de sus palabras y sus movimientos en el ánimo de quien lee. Hay anécdotas curiosas del rodaje, y además se encuentran entrevistas que no conseguimos hacer sino después de la filmación. Allí donde aparecía uno, íbamos a buscarlo. Y aquí están.

Pero en toda obra hay algo clave: y es el compromiso, las complicidades que se van fraguando. La más profunda, verdaderamente imprescindible: fue la de Gustavo Pérez, sin la que habría sido muy difícil llegar al final de este trabajo. Desde la fotografía y el audio, de lo que se ocupó todo el tiempo, pasando por el consuelo en momentos difíciles, y el compromiso más rotundo siempre. Por si fuera poco, las páginas del libro se nutren de los retratos que Gustavo hizo a los entrevistados, y las imágenes de los escenarios donde habitan. Es un privilegio que le agradezco y que agradecerá mucho el lector.

Severo Secreto. Una biografía coral sobre Severo Sarduy
Día: Domingo 11 de junio.
Hora: 5:00 pm.
Lugar: Artefactus Black Box, 12302 SW 133rd Ct, Miami, FL 33186.
Entrada gratuita.

 

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