Vinícius de Moraes, entre el bossa nova y la poesía para niños

Vinicius de Moraes

Hace cien años –el 19 de octubre de 1913, para ser precisos– nació en Río de Janeiro una figura capital de la cultura brasileña: Vinícius de Moraes. Además de poeta, un excelente músico.

Su vocación literaria apareció desde que era muy joven y a los 14 años compuso su primera canción. Hizo estudios de Derecho en su ciudad natal y comenzó a publicar libros en 1933. Al graduarse, comenzó a trabajar y siguió escribiendo.

En 1938, Vinícius de Moraes se trasladó a Inglaterra para estudiar en la Universidad de Oxford. De vuelta a Río comenzó a publicar críticas cinematográficas en revistas y periódicos hasta que, en 1943, se vinculó al cuerpo diplomático de Brasil, razón que lo llevó a vivir fuera de su país hasta 1950.

En 1954 ganó el concurso del IV Centenario de São Paulo con su obra de teatro Orfeu da Conceiçao, que fue llevada al cine por Marcel Camus con el título de Orfeo negro. Por esa misma época conoció al músico Antonio Carlos Jobim, con quien inició una gran amistad y una fecunda colaboración artística. Para el disco Canção do amor demais, grabado en 1958 por la cantante Elizeth Cardoso, este binomio creativo compuso el tema “Chega de saudade”, que hoy día es considerado como el primer bossa nova.

A lo largo de su vida, Moraes trabajó con muchos músicos brasileños, entre los que se destacan Toquinho y Badem Powell. El hecho de que Vinícius de Moraes sea muy conocido por las letras de las populares canciones que escribió (“Garota de Ipanema”, “A felicidade”, “Água de beber”, “Eu sei que vou te amar”, entre otras), no le resta importancia a su obra literaria. Su poesía, de delicado aliento humanista y cierto toque romántico, está considerada entre lo mejor de las letras de su país y de la lengua portuguesa.

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Moraes escribió también un libro de versos para los niños, titulado A Arca de Noé, que vio la luz en 1970. En sus páginas reunió 32 poemas para los más chicos; textos juguetones, sonoros y con imágenes sencillas y de gran sensorialidad. Algunos años después, esos poemas fueron convertidos en canciones y grabados en un memorable disco, apto para todas las edades, en el que participaron músicos brasileños de la talla de Elis Regina, Chico Buar­que, Mil­ton Nas­ci­mento, Clara Nunes y Toquinho.

Vinícius de Moraes murió en su ciudad natal, en 1980. Cuatrogatos quiere rendir homenaje a esta gran figura literaria y musical recordando uno de sus poemas destinados a la infancia:

El elefantito

¿Dónde vas, elefantito,
corriendo por el camino
así tan desconsolado?

¿Andas perdido, bichito?
¿Te clavaste alguna espina?
¿Qué cosa te ha molestado?

Me pegué un susto muy bravo…
¡Choqué con un pajarito!

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