Los gemelos congelados

Los gemelos congelados. Andreu Martín y Jaume Ribera

Atención, amantes de las buenas novelas policiacas juveniles: Flanagan ha vuelto. Tras una ausencia editorial de más de un lustro, el detective adolescente que cautivó a lectores del mundo iberoamericano a fines de los años 1980 con No pidas sardinas fuera de temporada –primera entrega de una popular serie de novelas juveniles–, está de regreso para resolver un nuevo enigma.

Solo que el tiempo no ha transcurrido en vano y en Los gemelos congelados el héroe ya es un joven adulto, de 19 años de edad, que se afeita, viaja en moto, bebe cerveza, tiene erecciones cuando una chica guapa se le aproxima demasiado y se ve en la disyuntiva de trabajar en un empleo que no le interesa en lo más mínimo, para evitar el embargo del negocio de su familia, o de conseguir empleo en una agencia de investigadores para poder iniciar sus estudios de criminología y hacer realidad su sueño de convertirse en un detective profesional.

El tándem de autores catalanes formado por Andreu Martín y Jaume Ribera atrapa desde las primeras páginas con una historia en apariencia de corte sobrenatural y parasicológico, en la que, con un ritmo dinámico y una desenfadada narración en primera persona, sucesivos giros van revelando las intrigas, rencillas y corrupciones del pequeño pueblo de Valldenás, hasta dejar al descubierto crímenes sobrecogedores.

¿Reencontraremos a Flanagan casado y con hijos en una futura novela? Eso está por verse. Por lo pronto, disfrutemos de este thriller ingenioso, en el que no faltan los toques de irreverencia y humorismo, que se suma a la exitosa y significativa saga de la que forman parte también obras como Todos los detectives se llaman Flanagan (1991), No te laves las manos, Flanagan (1993), Flanagan de luxe (1995) y Flanagan 007 (1998). Vale la pena.

Javier Gómez