Eleanor & Park

Eleanor & Park. Rainbow Rowell

Al hablar de esta historia hay que empezar con un aviso a navegantes: Este es un libro lento, deliciosamente pausado y tranquilo. Una historia que respeta el paso que llevan sus personajes, que necesitan aceptarse y reconocerse a ellos mismos antes de entregarse al descubrimiento del otro. El libro nos lleva por una relación que evoluciona sin prisas, con calma, en un ambiente de tranquilidad (in)tensa. En paralelo, vemos como Eleanor tiene que enfrentarse a una dura situación familiar, el rechazo en el instituto y, poco a poco, junto a Park, deshacen sus corazas y juntos van perdiendo el miedo a ser felices.

En este sentido es una historia algo outsider, como sus personajes, fuera de la exitosa corriente que domina la novela romántica actual. No vamos a encontrar amores apasionados de película, ni romances tórridos y desaforados. Eleanor se encarga muy pronto de dejar claro que, para ella, con Romeo y Julieta Shakespeare se está burlando del amor.

El narrador se preocupa desde el principio de que no nos perdamos detalle de las emociones, sensaciones, dudas, escalofríos de Eleanor y Park. Los deja actuar, que muestren como son y los cambios que viven a medida que su relación se afianza. Y cuando interviene, lo hace siempre desde los personajes, alternando sus puntos de vista sobre la relación y lo que la rodea. Nos guía por lo que Eleanor y Park no se quieren contar, por su sentir más íntimo, con enorme delicadeza y respeto.

Hay pasajes en los que, como le sucede a los protagonistas, al lector también se le para el mundo. La historia de amor cautiva de tal manera, que, precisamente por eso, a pesar de los múltiples indicios que nos deja el autor a lo largo del texto, el desenlace pilla por sorpresa.

Si no descubrimos nada antes es porque leyendo este libro vivimos las vidas de sus personajes y, como dice Eleanor en un momento determinado, ella no quería verlo. De repente te acuerdas de que el libro cuenta mucho más que el primer amor de dos adolescentes, todo encaja, sientes que te han llevado por donde han querido y lo agradeces.

Supongo que no muy tarde empezaremos a oír hablar de la versión cinematográfica de esta historia. Y que será un éxito comercial a pesar de que ninguna imagen podrá transmitir los escalofríos que produce la caricia de una mano adolescente enamorada como lo hacen las palabras de Rowell. A pesar del tiempo pasado desde 1986, fecha en la que se desarrolla la historia de Eleanor & Park, las emociones y sensaciones de ese primer amor no han cambiado mucho. Sí variará la banda sonora de la relación y las referencias a cómics, tan importantes en esta novela. Y quizá estos detalles sirven para que el libro se lea con el mismo gozo por el lector juvenil y el que, como yo, ya no tiene dieciséis años, pero los tuvo más o menos por la misma época que sus personajes, y entonces besó a una chica.

Javier Fonseca García-Donas