Las maletas de Auschwitz

Las maletas de Auschwitz. Daniela Palumbo

La historia de Carlo, un niño judío italiano, inicia las páginas de este libro. Carlo tiene que dejar la escuela y sin saber qué significa ser judío, ve cómo su vida cambia de un día para otro y junto a su familia es obligado a hacer una de las maletas de Auschwitz. Hannah y Jacob son dos chicos judíos alemanes a los que, de manera parecida, se les tuerce la vida con la llegada de los soldados del nazismo. Jacob es un niño diferente, de esos que no caben en los presupuestos de perfección de Hitler, y por esa razón, es la primera víctima. Luego, le seguirán sus padres y su hermana Hannah, cada uno de ellos con una más de las maletas de Auschwitz. Y así llegamos a la historia de Émeline, una niña judía francesa, que logra salvarse gracias a dos hombres generosos. Pero los padres de Émeline también llevaron maletas a Auschwitz. Dawid y Piort, otros dos niños judíos polacos, parecen burlar la sombra oscura del nazismo por un momento. Tereza, un alma noble, los ayuda... pero “los nazis eran muy buenos en el arte de hacer que los ciudadanos se sintieran a salvo ejercitando su propia mezquindad”, y ambos chicos fatalmente hicieron sus maletas para Auschwitz. 

Cada historia estremece por su sencillez y la profunda humanidad con que está narrada. Resulta magistral la habilidad que tiene la autora italiana Daniela Palumbo para poner punto y aparte cuando recién comienza el martirio de los protagonistas, y su capacidad de narrar, a través de la historia de los niños, el desmoronamiento brutal y despiadado de sus vidas. 

No existe melodrama ni lágrima barata, todo lo contrario. El fin de cada personaje queda abierto a nuestra imaginación, al conocimiento individual de la barbarie cometida por las hordas nazis. Las maletas de Auschwitz están ahí, y son testigos vivos para que el mundo no olvide.
Cristina Rebull