Palabras de Caramelo

Palabras de Caramelo. Gonzalo Moure

De lo mejor de la más reciente literatura para niños en castellano. Aunque Palabras de Caramelo, de Gonzalo Moure, está construida con algunos elementos que se han convertido en tópicos dentro de esta serie literaria, no incurra en el error de pensar que se trata de una obra más sobre un protagonista infantil con problemas (en este caso, un niño saharaui sordomudo), quien tiene en un animal a su mejor amigo y confidente (en este caso, un camello llamado Caramelo) y que vive en un espacio exótico y difícil (en este caso, un campamento de refugiados en el desierto del Sahara).

De acuerdo: todos o algunos de esos elementos están presentes en otras muchas historias publicadas recientemente, pero lo interesante es que aquí el autor ha logrado integrarlos a un relato verosímil y de logrado dramatismo, y convertirlos en pura poesía, sin necesidad de descripciones "líricas" ni de sobredosis de almíbar. Todo lo contrario: el relato evade cualquier atisbo melodramático y esto –en buena medida– se alcanza gracias a la dimensión humana de sus personajes: el pequeño Kori, su maestra Fatimetu y el tío Ahmed, caracteres convincentes, que reflejan rasgos psicológicos, situaciones y conflictos extraidos de la realidad. La dramática escena del sacrificio del camello –que en algunos contextos podría ser tildada de "políticamente incorrecta" por la dosis de crueldad implícita que conlleva– está construida con una maestría y una economía de recursos ejemplares, y responde a una lógica tan dura para los sentimientos como ineludible para la supervivencia.

Las estilizadas y efectivas ilustraciones de Martín Godoy redondean esta excelente propuesta editorial con sus rasgos evocadores y su inteligente uso de los blancos como metáfora del desierto donde transcurre la acción.

Antonio Orlando Rodríguez