Amigos por el viento

Amigos por el viento. Liliana Bodoc

Los seguidores de La saga de los confines, uno de los pocos ejemplos de fantasía heroica de la literatura juvenil en América Latina, quizás se sorprendan al dar con otra faceta de la autora argentina Liliana Bodoc. En Amigos por el viento, la narrativa épica es sustituida por un relato de carácter introspectivo, donde la sugerencia poética, la delicadeza psicológica y el empleo de símbolos son los elementos primordiales.

Se trata de siete cuentos cortos, que se aproximan a temáticas diferentes, pero cohesionados por el uso de un lenguaje conciso, elegante y rico en destellos líricos. Algunos relatos se centran en los problemas del día a día familiar, como ocurre en "Amigos por el viento" (donde una madre, abandonada por su esposo, decide entablar una relación sentimental con otro hombre y esto despierta complejos sentimientos en su hija) o en "Lluvia bajo la higuera" (que explora la incomunicación entre un padre y su hijo adolescente, desde la perspectiva del hermano menor). Otros textos testimonian graves problemas sociales que trascienden el espacio doméstico. "Caramelos de fruta y ojos grises" denuncia, con imágenes que remiten al cine neorrealista, el drama del secuestro de niños de la calle, mientras "El puente de arena" invita a reflexionar sobre el sinsentido de las guerras apoyándose en la alegoría de la construcción de castillos de arena por soldados de ejércitos enemigos. También hay cabida para el tema del descubrimiento del amor, recreado con matices humorísticos en el ambiente circense y vinculado al motivo del doble, en "El enamorado y el otro".

Con esta obra –breve en extensión, grande en aspiraciones y logros–, Bodoc se ratifica como una de las más atractivas voces de la literatura infantil y juvenil argentina.

Sergio Andricaín