El misterio Velázquez, de Eliacer Cansino 

Antonio Ventura

Premio Lazarillo de literatura infantil en 1997 y finalista del Nacional al año siguiente, El misterio Velázquez es una de las mejores obras de este autor sevillano, y por extensión uno de los libros de referencia dentro del género infantil y juvenil en español de la segunda mitad del siglo XX.

Narrado en primera persona por Nicolás Pertusato, uno de los personajes que aparecen pintados en el famoso cuadro de Velázquez, Las Meninas, en concreto el enano que está en el ángulo inferior derecho y que pisa el lomo a Moisés, un perro mastín. Cansino construye una ficción de intriga y misterio en torno al inmortal cuadro y especialmente sobre el único personaje que a día de hoy sigue sin estar identificado: un caballero que se encuentra en la zona de mayor penumbra de la obra, detrás de Maribárbola y junto a Marcela de Ulloa.

El suceso que motiva la escritura de esta obra es la conversación que un día por azar, escucha nuestro escritor, en la que se hace referencia al desconocimiento que se tiene sobre quién pinto en el pecho del maestro la cruz de la Orden de Santiago.

Esta anécdota le sirve a Eliacer para construir una de las obras más sólidas, maduras y sugerentes de la narrativa juvenil española contemporánea.
Aparentemente nos encontramos ante una novela histórica, pero esto es sólo el escenario y el pretexto para construir un universo de ficción literaria canónico, tanto por su narrativa y la verosimilitud de los personajes, como por la estructura de la obra y la rigurosa ambientación histórica.

La dosificación de la tensión de la peripecia y la alternancia con las descripciones de personajes y escenarios propician una suerte de narración en la que el lector se ve inmerso, llevado de la mano por un narrador, que nos describe alternativamente lo que observa y lo que siente. Dos niveles literarios que se complementan y dialogan entre ellos.

Quizá hay un elemento que destaca sobre los demás con especial interés: el cariño con el que nuestro autor trata al protagonista de la novela: ese pequeño asustado y triste que llega a la corte de Felipe IV, desconcertado y temeroso de lo que pueda encontrar en aquel palacio, que le resulta tan hostil como algunos de los personajes que viven en él.

Su astucia y sensibilidad le harán ganarse el cariño de otros y, sobre todo, el del maestro Velázquez, a quien tanto admira.

Una novela impecable en su factura e imprescindible en el itinerario lector de cualquier joven.