Joyas de la biblioteca de Cuatrogatos (entrega número 1)

Espantapájaros fue una revista de literatura y arte para niños que se publicó en Bogotá, Colombia, durante los años 1990. Sin temor a exagerar, califica entre lo mejor que se haya realizado en Hispanoamérica en este campo. Su directora era la ilustradora Cristina López y la redactora, su hermana Carmiña López. Las autoras Irene Vasco y Yolanda Reyes formaban parte de su consejo editorial y escribieron frecuentemente en sus páginas.

Este fue el primer número, que apareció en febrero de 1990 y contó con una cubierta de la ilustradora Esperanza Vallejo. Incluía, entre otros materiales, las narraciones “El árbol de Candela”, de Triunfo Arciniegas, y “Los ogros”, de Irene Vasco.

Espantapájaros concedía gran importancia a la imagen gráfica, y en sus páginas colaboraron ilustradores como Alekos, Ródez, Ivar Da Coll, Daniel Rabanal, Ana María Londoño, Diana Castellanos, Yezid Vergara, Michi Peláez, Santiago Díaz y otros. Autores como Gloria Cecilia Díaz, Pilar Lozano, Julia Rodríguez, Jairo Aníbal Niño, Evelio Rosero, Luis Darío Bernal Pinilla, Luiz Carlos Neves y Fanny Buitrago publicaron en ella.

Esta fue la penúltima edición de la revista y circuló en 1993: el número doble 16-17, que incluyó entre otros materiales un artículo sobre Picasso y tres estupendas retahílas dedicadas al gran pintor malagueño.

La edición final, la número 18, publicada en 1994, tuvo una hermosa cubierta de Michi Peláez. Incluyó desde un cuento de Ana María Machado y dos poemas de Yolanda Reyes, hasta un artículo sobre el pintor y escultor colombiano Fernando Botero, titulado “El torero de la pintura”, que escribieron por encargo, y con mucho gusto, Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez. De este último Espantapájaros publicó, además, los cuentos “Concierto para escalera y orquesta” (No. 9) y “Las trenzas de Fiorella” (no. 15), ilustrados por Diana Castellanos y Esperanza Vallejo, respectivamente.

Revisar los ejemplares de esta publicación nos produce una mezcla de nostalgia y renovada admiración por el trabajo de sus creadores. ¿Hay que decir que, como tantos otros proyectos de este tipo, fue llevado adelante contra todo tipo de adversidades?

En fin… Que levanten la mano quienes tengan, hoy día, la colección íntegra de esta fantástica revista colombiana. He ahí una buena razón para que en Cuatrogatos nos sintamos afortunados.

2 pensamientos en “Joyas de la biblioteca de Cuatrogatos (entrega número 1)

  1. Tengo como ocho revistas Espantapájaros distintas y varios ejemplares del número extraordinario porque ahí aparece un cuento mío.
    Qué añoranza; excelente revista.

    Saludos,

    Teresita Lira

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