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Shinseken Limited 6-27-29 Shakujii-Machi Nerima-ku Tokio 177-0041 Japón Tel. 81-3-5905-7311 ehon1@mint.ocn.ne.jp |
Texto de Syosuke Kita Ilustraciones de Seion Yamaguchi Traducción de Eduardo Campelo Tokio: Shinseken, 2003 El aprendiz de bonzo, primer libro de esta casa editorial que comentamos en Cuatrogatos, fue creado por dos artistas nipones de reconocido prestigio: el profesor universitario y escritor Shosuke Kita, nacido en la prefectura de Aomori, en 1926, y el ilustrador Seions Yamaguchi, nacido en 1925, también en la misma región, situada al norte de Japón, quien ha creado imágenes para numerosos libros infantiles utilizando la xilografía, su técnica preferida. Por su trabajo de difusión de la narrativa popular de su región natal entre los jóvenes lectores, Kita mereció el Premio Cultural Aomori, en tanto Yamaguchi se hizo acreedor, en 1997, de la Medalla Internacional de Arte y Cultura.
Esta obra, inspirada en una leyenda tradicional, narra la aventura que vive un joven y travieso aprendiz de bonzo a quien un viejo sacerdote budista, a causa de su mal comportamiento, ordena abandonar el templo y realizar una peregrinación para que aprenda a tener más juicio. En el momento de la partida, el monje entrega al novicio tres papelitos mágicos, con la recomendación de que los utilice cuando se encuentre en un apuro. Esa noche, el pequeño caminante busca refugio en la casa de quien aparenta ser una bella mujer, pero que en realidad es una terrible bruja caníbal. Furiosa porque el aprendiz de bonzo ha descubierto su verdadera naturaleza, la bruja lo persigue con un afilado cuchillo... Los papeles encantados le salvarán la vida en tres ocasiones, pero será el viejo sacerdote, con su sabiduría, quien pondrá fin a la persecución. Narrado con gran economía de recursos, el relato –que tiene puntos
de contacto con distintos cuentos populares europeos– avanza con un logrado
crescendo de interés hacia un clímax y un desenlace
bien resueltos. Los grabados en madera, de líneas muy expresivas
y exquisito empleo del color, resultan una delicia que, además,
ofrece a lectores chicos y grandes la oportunidad de disfrutar de otra
estética y otras formas de figuración, de representación
del paisaje y de uso del espacio.
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